Las vetas en las flechas de madera

Empecemos por el principio ¿qué son las vetas?

Seguro que de niño te dijeron que la edad de un árbol se podía medir por los anillos de su interior. Esos anillos son producto del crecimiento diferente de un árbol debido a la sucesión de los años y de estaciones. Cuando un árbol se convierte en tablones, esos anillos son lo que llamamos vetas, y las vetas tienen diferente dureza, densidad y color, lo que da una diferencia en la resistencia a la torsión, flexión, compresión,… de la madera dependiendo de sus vetas.

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Los vástagos para una flecha se realizan a partir de redondear, por diferentes procesos, tablones de sección cuadrada. Con lo que nos quedan una serie de vetas en un cilindro de madera.

En la siguiente foto podemos ver un tablón, conseguido a partir de cortar el tronco de un árbol. Una varilla de sección cuadrada, producto de cortar un tablón. Una varilla redonda (o vástago), obtenida a partir del redondeo mediante torneado de una varilla cuadrada. En todos podemos observar las vetas.

A la hora de identificar las vetas en un vástago, hay cosas que nos pueden conducir a error.
Si miramos nuestro vástago recién comprado, podemos ver en el plano inferior o superior ciertas marcas que nos pueden llevar a pensar que se trata de las lineas creadas por las vetas, pero debemos aprender a diferenciarlas de las marcas de aserrado.

Esto no son vetas, sino marcas de aserrado. Podemos observar que las vetas de la madera (las líneas más oscuras) no coinciden con las marcas de serrado.


Así pues, no hay que confundir las marcas de aserrado con la veta de la madera. Si sencillamente pasamos una lija fina observaremos que éstas líneas ocultan las vetas.

Cuando lo que vemos en el extremo de un vástago son las vetas, podremos ver que coinciden con las vetas que hay a lo largo del mismo.

Una vez localizadas las vetas, ¿de qué nos puede servir a la hora de montar nuestra flecha? Durante la edad media, cuando los culatines de tallaban directamente en la madera, tenía mucha importancia la colocación correcta de la flecha. Puesto que, aunque los reforzaban con hueso, poner las vetas en paralelo a la cuerda podía hacer que, al recibir el empuje de la cuerda la flecha se abriera por el canal que genera la veta, y que tiene poca resistencia, partiendo la flecha, se procuraba poner en perpendicular. Además, si imaginamos cada veta como un plano, poniéndolas en horizontal, siempre tendrá menor flexibilidad horizontal que vertical, lo que nos interesa para una flecha de arco tradicional ya que sufre un pandeo lateral en el momento de la suelta que, en teoría, sería mayor si pusiéramos la cuerda en paralelo a las vetas. Ahora bien, la madera no siempre es regular, y como podemos ver en la siguiente foto a lo largo de nuestro vástago se producen cambios en las vetas, o no siempre corren de parte a parte de todo el cilindro, o no todas son paralelas y del mismo largo… de ahí que, si bien en la teoría, y sin poder hacer más comprobaciones, poner las vetas que vemos en perpendicular con la cuerda del arco es una buena opción, hoy en día, y por diferentes factores, también podremos optar por otras elecciones.

En este corte en bisel de un vástago vemos cómo las vetas lo recorren completo. La irregularidad de las mismas, de la que ya hemos hablado, junto con las propiedades específicas de la madera, son las que generan un comportamiento menos homogéneo en las flechas de madera si lo comparamos con flechas de carbono o aluminio.

De manera que hemos visto dos argumentos que nos llevarían a poner las vetas de nuestro vástago en perpendicular a la cuerda del arco: la mayor resistencia a la torsión horizontal lateral y evitar el partido de la flecha ante el empuje de la cuerda, que actuaría de cuchilla. Pero también hemos visto que en ambos casos no tiene por qué ser, necesariamente así. En el primer argumento ya hemos dicho que, pese a que podamos ver las vetas en los planos del vástago, nada nos asegura que tengan el mismo recorrido a lo largo de todo el cilindro, ni que sea la misma resistencia. En el segundo argumento, ya no tallamos los nocks en el vástago (excepto cuando hacemos flechas para recreaciones), sino que usamos culatines plásticos que garantizan que el empuje de la flecha sea homogeneo y, a la vez, dotan de una gran resistencia frente a la penetración de la cuerda en la madera.

Entonces, ¿cómo poner los culatines? ¿Dónde colocar la pluma timonera o gallo en nuestras flechas de madera? Hay muchas teorías al respecto y, cada uno, tiene sus propias opiniones sobre lo que mejor le funciona. Y, si bien, careciendo de experiencia o del material necesario para decidir dónde poner nuestra pluma gallo, podría ser una solución el usar las vetas como referencia, el intento de lograr mayor homegeneidad en nuestros tiros y mejores grupos, nos lleva a tratar de buscar un mejor sistema para decidir dónde poner la timonera. Pero eso, será el tema de otro artículo….

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Una respuesta a Las vetas en las flechas de madera

  1. Me ha encantado este artículo porque analiza en profundidad conceptos mecánicos muy interesantes pero sobre todo, desmonta las teorías más superficiales sobre los nocks y cómo las vetas se propagan realmente.

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